| |
Mabel
Kolesas “La biblioteca tiene que ser el lugar para tratar
la curiosidad”
Mabel
Kolesas estuve recientemente en Santa Fe para ofrecer una conferencia
sobre "Bibliotecas y bibliotecarios del siglo XXI. Nuevos
objetos, nuevos roles" y para sumar su opinión en
temas claves como el rol de la biblioteca pública y en
la escuela, la promoción de la lectura y el estudio, que
abordó junto a sus pares, precisamente, en el marco de
la celebración del Día del Bibliotecario.
La
charla con Nosotros incluyó un breve repaso de su extensa
trayectoria que la encuentra, en el momento actual, al frente
de la Biblioteca del Docente, que pertenece al Ministerio de Educación
del Gobierno de Buenos Aires, y a cargo del Centro de Documentación
e Información del Instituto de Investigación Gino
Germani (Facultad de Ciencias Sociales de la UBA).
También
presentó el último de sus libros: "Una introducción
al rol de la biblioteca en la educación del siglo XXI",
en el que aúna experiencias e investigación sobre
"cómo deberían ser las bibliotecas en este
siglo para procurar el acceso a la información y al conocimiento".
¿Cómo
deberían ser?
Deberían ser bibliotecas que inviten natural y afectivamente
a los chicos, a los jóvenes, a los docentes, a los bibliotecarios,
a la gente toda. La biblioteca tiene que ser un lugar natural
de acceso. Afectivamente uno tiene que ir a la biblioteca a buscar
información, no solamente de estudio o investigación,
sino también información cotidiana. Para mi esa
es la concepción de la biblioteca: si tengo que reservar
entradas para un concierto, encontrar información sobre
una iglesia, sobre toda la vida y la cultura cotidiana.
Fundamentalmente, la biblioteca tiene que ser el lugar para tratar
la curiosidad; el lugar para despertar y activar e incentivar
la curiosidad que es, para mi, la madre del conocimiento, la génesis
del conocimiento, de la investigación, del explorar, del
indagar. Esa es la curiosidad bien encauzada y es la que tiene
que fomentar la biblioteca.
Usted
dice que "deberían ser", o sea que no lo son...
Este país no tiene cultura bibliotecológica ni cultura
de la información. La Biblioteca Nacional está en
marcha recién ahora con una colega al frente, como vicedirectora,
que está encauzándola. Hay bibliotecas, algunas
universitarias, que son muy buenas.
La charla
con Kolesas se desarrolló precisamente en una biblioteca
universitaria que es, además, pública. Su directora,
Marisa Puliotti, admite que "tratamos, en la labor cotidiana,
de acercarnos lo más posible a la imagen que debería
tener la biblioteca ideal y en esta tarea tenemos el apoyo del
secretario de Cultura de la Universidad Nacional del Litoral,
Luis Novara".
“Creo
que la biblioteca ideal no existe porque el concepto se va renovando
y cambiando constantemente. Además, la tecnología
trae aparejado cambios, no de la génesis de la biblioteca
sino de su eficiencia. Nunca en la génesis, porque libros
y tecnología tienen los mismos objetivos: ayudan, hacen
más eficientes el acceso, la indagación. Es la tecnología
que vino para quedarse y no hay que asustarse porque la sociedad
la trajo, nosotros la trajimos, la creamos y es un cambio que
produjo la sociedad.”
¿Por
qué razón las bibliotecas no cumplen con el rol
que usted indica en el país?
No creo que alguien sea culpable o lo sea una parte, sino que
la sociedad lo es. No creo que lo sean las autoridades sino también
toda la educación. La educación y la cultura que
no descubrieron todavía lo que significan las bibliotecas
para el estudio, para la investigación.
Biblioteca
por sí sola no puede cumplir con esta función. ¿Qué
rol cumplen los bibliotecarios en esta tarea?
Es fundamental; por eso hablo de la sociedad y no de las autoridades
solamente. Los bibliotecarios deben ser los hacedores de esa cultura.
El bibliotecario tiene que prepararse, estudiar muchísimo,
capacitarse según su perfil en la biblioteca en que trabaja.
Tiene que capacitarse en pasantías antes de comenzar un
cargo. No puede salir de una escuela de Bibliotecología
sin tener una capacitación práctica en un lugar
de trabajo. El médico también hace una práctica
en un hospital, el dentista, el arquitecto... Nadie sale a construir
nada sin una práctica previa.
En este punto, Puliotti informa que la Universidad cuenta con
un convenio de pasantías con el Instituto Superior Nº
12, de esta ciudad, donde se estudia la carrera de Bibliotecología.
"Ese es el aprendizaje del trabajo cotidiano, no de teoría
y prácticas solamente, sino de cómo es el diario
hacer en una biblioteca, qué significa. Técnicamente
se despierta la pasión en contacto, no se puede despertar
una pasión de lejos", aporta Kolesas.
Las
bibliotecas escolares cumplen un rol fundamental...
Esa es la tesis fundamental de mi libro. Eso y cómo se
llega a ese resultado en el trabajo cotidiano, cómo se
llega a formar usuarios de información. Porque la información
solamente, Internet solamente o las tecnologías de la información
y la comunicación, no democratizan la información.
Lo que hacen es acelerar el acceso. Pero, ¿cómo
se lee? ¿Qué se lee? ¿Cuál es la significación
de la lectura?
¿Se
pueden complementar estas tecnologías?
Absoluta y totalmente. Lo que pasa es que hay que enseñar
a hacerlo. En Estados Unidos el debate pasa por la necesidad o
no de que cada alumno tenga su laptop. Todo eso nosotros ni siquiera
lo cuestionamos, no hacemos estadística ni investigación
de qué se lee y por qué.
Desde sus
dos funciones principales, Mabel Kolesas trabaja con todos los
niveles de la educación y desde allí interroga acerca
de "por qué no podemos formar usuarios de información,
por qué no podemos formar bibliotecas, por qué falta
una cultura del conocimiento de lo que éstas representan".
E insiste, a lo largo de la charla, en que la visita a la biblioteca,
más allá de motivos de estudio, "tendría
que ser una forma natural y afectiva de vida".
Recibida "hace
mucho", cuenta que los vaivenes políticos y sociales
marcaron también el desarrollo de su carrera y el ejercicio
mismo de la profesión. Pero ninguno de esos acontecimientos
melló la pasión por los libros. "Porque -afirma-
sin pasión no se puede trabajar".
"Mayormente
no se ve a la biblioteca en forma holística y ese es un
error fundamental. Se ven carencias puntuales, cuando es necesario
observarla de manera integral, cualquiera sea su nivel",
opina Mabel Kolesas.
"Es necesario
-insiste- ver el todo, fundamentalmente cuál es el objetivo,
la misión. Pero no empezamos a hacerlo desde el jardín
de infantes, por lo que tenemos que volver a ese momento de despegue
y comenzar paso a paso a crear la cultura de biblioteca, el afecto
por las bibliotecas y el hábito por ellas, que tienen que
formar parte de las necesidades básicas...Me van a decir
que hay gente que no come, pero ahí está Promoción
Social para ocuparse de eso. Cada cual que se ocupe de lo que
se tiene que ocupar".
"Bibliotecas
hay y es necesario crear muchísimas más. No es que
tiene que haber una biblioteca pública en toda la ciudad.
Yo soy muy exigente: quiero una biblioteca pública y 60
sucursales de la misma biblioteca", afirma la especialista
Mabel Kolesas.
"Acá
hay una especie de ideología de la pobreza que es inadmisible:
no porque haya pobreza tiene que haber bibliotecas. Bibliotecas
tiene que haber siempre. De hecho, las ciudades más ricas
tienen las mejores bibliotecas para que las use todo el mundo",
argumenta.
"En
Estados Unidos me pasé horas en bibliotecas públicas
de barrio que son sucursales de la central -ejemplificó
Kolesas-. La Boston Public Library es la primera biblioteca pública
del mundo, del año 1852, y la pidió la sociedad
de Boston. Me conmovió saberlo, nunca vi una manifestación
por bibliotecas acá".
Fuente: Revista Nosotros
CBEI 12
|